CÍNICOS

Escrito por carlosliendro 08-11-2014 en FILOSOFIA. Comentarios (0)

Michel Onfray en 'Cynismes. Portrait du philosophe en chien' nos cuenta quienes fueron los CÍNICOS. Los verdaderos. No, lo actualmente vemos en los políticos, los militares y todos aquellos que nos saben mentir muy bien, sin que se les mueva un pelo de culpa.

En griego antiguo Cynós, significa perro. Eran los filósofos del siglo IV (A de C) que se sentían identificados con el perro; no solo por la la fidelidad, su sencillez y esas cosas, sino por que también sabían morder: con su ironía, su humor y su teoría de los valores de este mundo.

Mientras Platón, Aristóteles y sus seguidores enseñaban en sus academisas y liceos; Epicuro en sus jardines, los Cínicos enseñaban en la calle, en los mercados, en la puerta de los cementerios, en las afueras de las cidudades griegas.

Algunos de esos filósofos eran: Antístenes, Diógenes, Crates e Hiparquia. Fue Diógenes que vivia en un tonel rodeado de perros, y recorria Atenas preguntando '" ¿dónde hay un hombre?", el que ante la pregunta de Alejandro magno, (ya conquistador de los Persas y de tres continentes), de que si necesitaba algo, le respondió: "sí, que te corras, porque no puedo ver la luz del sol"

Como dice Onfray para socavar más los fundamentos de la civilización, los cínicos invitaban al escándalo de la antropofagia, el incesto y el repudio a toda sepultura. Su materialismo se complementaba con una preocupación hedonista que proponía un acceso aristocrático al goce.

"El fin que procuran todas las escuelas filosóficas con estos ejercicios es el mejoramiento, la realización de uno mismo. Todas las escuelas coinciden en admitir que el hombre, antes de la conversión filosófica, se encuentra en un estado de desdichada inquietud, es víctima de la preocupación, está desgarrado por las pasiones, no vive auténticamente y no es él mismo. Todas las escuelas coinciden también en creer que el hombre puede liberarse de ese estado y puede tener acceso a la vida verdadera, mejorarse, transformarse y así alcanzar un estado de perfección".

Necesitamos que aparezcan más 'Cynós' como Diógenes ó Antístenes, para sigan enfrentando al poder , para seguir arrancando las máscaras, denunciar las supercherías y derribar las mitologías creadas (a partir del siglo XX) de la política en la gente.