Un adios a un payaso triste

Escrito por carlosliendro 14-08-2014 en artículo. Comentarios (0)



Ahora que se confirmó cómo murió Robin Williams fue más doloroso. Nos queda como decimos resignadamente en estos casos, su arte. Desde aquel 'Mork y Mindy', que llegaba en un huevo a la tierra y que con su 'nano, nano' nos hacía reir por todo lo que se movía como un Marcel Marceau.

De las películas son tres las que más impactaron y que vuelvo a ver y ver. Una es 'Buenos días Vietnam' (que tal vez las nuevas generaciones no han conocido). Allí dos escenas que no me olvido: cuando su amiguito vietnamita, se encuentra con él protagonista y le dice lo que piensa por todo lo que le han hecho como ejército de ocupación. Y la otra es un videoclip del director: se escucha la canción que canta Louis Satchmo Amstrong, con esos atardeceres de helicópteros y aviones, con sus descargas de material bélico. El tema contrasta con esas imágenes cuando uno se entera que se llama 'Que mundo maravilloso'.

Otra es la que se tradujo como 'Despertares'. después leí el libro de Oliver Sack- y la comprendí de otra forma; pero en la adaptación al cine llevaba el hilo de lo que es una enfermedad neurológica, los experimentos farmacológicos de las industrias con sus medicamentos y de las ilusiones de la gente. Las actuaciones de Robert De Niro, van en un capítulo aparte.

Y tal vez la que más pasan ahora por TV, es la de Patch Adams. El médico- payaso se quejó una vez, de que de todos los millones que recaudaron, nunca han donado nada para su institución. Esa película nos mostraba a 'parche', en ese vuelo de la locura (cuando intentó quitarse la vida), hacia querer hacer algo por los otros. Sus estudios de medicina, la creación de un lugar donde atender gente en forma gratuita, y todo lo trágico y alegre como vida solidaria por lo que pasa.